Caja lacada rectangular pequeña, acabada en negro brillante y decorada a mano en la tapa. La pintura representa escenas tradicionales rusas como paisajes invernales, paseos en trineo, personajes populares o motivos florales, enmarcados por finos bordes ornamentales dorados. La caja se abre mediante bisagra y revela un interior lacado en rojo intenso. De tamaño compacto, es ideal para guardar joyas, recuerdos u objetos personales pequeños, y cada caja presenta una escena pintada distinta.